La Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se prepara para presentar una muestra visual que recupera una década fundamental de su trayectoria institucional. Se trata de la exposición denominada "Archivo fotográfico Rosa Palafox", la cual abrirá sus puertas el próximo jueves 17 de septiembre a las 11 horas en el auditorio de la Casa del libro “Gilberto Bosques Saldívar”, ubicada en 6 Oriente número 203, en el Centro Histórico de Puebla.
Esta muestra fotográfica se enmarca en las actividades de conmemoración por los 35 años del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”. Dicho instituto, creado el 2 de octubre de 1991 con una orientación hacia las humanidades, servirá como eje central para mostrar los personajes, los sucesos y los momentos más significativos que han definido las más de tres décadas de existencia de esta entidad académica.
El origen de esta exposición se remonta a mayo de 2025, fecha en la que la fotógrafa Rosa María Palafox y Gonzaga, conocida en el ámbito universitario como “La Palafox”, realizó la donación de su archivo personal a la BUAP. El acervo donado es vasto y detallado, compuesto por casi ocho mil 700 negativos y una colección de entre 200 y 300 diapositivas. Todo este material es el resultado del trabajo profesional que Palafox y Gonzaga llevó a cabo para la propia universidad durante el periodo comprendido entre 1981 y 1991.
Durante esa década, la fotógrafa estuvo activa bajo la gestión de los dos periodos del rector Alfonso Vélez Pliego, tiempo en el cual se encontró adscrita al área de Extensión Universitaria. Su labor fue exhaustiva y diversa, ya que se encargó de capturar una amplia gama de eventos. Sus imágenes documentan desde los actos oficiales y protocolarios de la institución hasta manifestaciones culturales, incluyendo obras de teatro y danza, así como el desarrollo de diversos servicios sociales. Además, por iniciativa propia, la autora se dedicó a registrar la vida universitaria cotidiana, capturando la esencia del campus y sus integrantes.
Rosa María Palafox y Gonzaga explicó que el archivo tiene ya 40 años de existencia. Destacó que la preservación de este material fue posible gracias a las enseñanzas de un maestro que le instruyó sobre la correcta conservación de los insumos fotográficos, lo que permitió que el material llegara en condiciones aptas para ser compartido con el público actual. Respecto a la decisión de entregar el acervo, la fotógrafa señaló: “Durante 40 años conservé este archivo, pero ha llegado el momento de que regrese a su lugar de origen: la decisión de donarlo a la BUAP a través del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Alfonso Vélez Pliego no me ha sido fácil, pero sé que una manera de que se conozca y se conserve es estando en el lugar correcto”.
El proceso de recuperación de estas imágenes no fue inmediato. Integrantes del Instituto Vélez Pliego dedicaron casi dos años de trabajo intensivo en labores de estabilización y digitalización. El material original, que se encontraba resguardado en cajas de metal, cajas de cartón, pequeños baúles y archiveros de madera, fue procesado minuciosamente para asegurar su supervivencia. Como resultado, el archivo físico ha sido depositado en el Archivo Histórico Universitario, mientras que la versión digitalizada ha sido puesta a disposición para la libre consulta en el Instituto Vélez Pliego. Asimismo, la donante recibió una copia completa del archivo en formato digital.
Esta presentación representa la tercera ocasión en que la obra de Palafox y Gonzaga es exhibida. Anteriormente, se montó la muestra "Rosa María Palafox y Gonzaga Archivo fotográfico (1981-1991)" en la Casa de las Culturas Contemporáneas, y más recientemente la exposición "Memoria Foto Gráfica de la BUAP" en el Museo de la Memoria Histórica Universitaria.
Sobre la relevancia de este trabajo, Arturo Aguilar Ochoa, curador de la muestra anterior, destacó que gracias al lente de Rosa María es posible visualizar parte de la historia universitaria. En sus palabras, este acervo constituye una memoria de la universidad fundamental para el conocimiento de las generaciones actuales y futuras, además de servir como un espacio de recuerdo para aquellos que vivieron los hechos capturados en las imágenes.


