ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 16 de septiembre de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Alerta roja en Guayaquil: Mareas altas y el fenómeno de El Niño amenazan a los moradores del Estero Salado

Los electrodomésticos y enfermedades son sus principales preocupaciones.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Alerta roja en Guayaquil: Mareas altas y el fenómeno de El Niño amenazan a los moradores del Estero Salado

La ciudad de Guayaquil ha enfrentado recientemente situaciones críticas debido al incremento del nivel del mar. Durante el pasado sábado 12 y domingo 13 de septiembre, la urbe registró mareas altas que superaron los 4,50 metros, lo que provocó anegaciones significativas en diversos sectores cercanos al estero Salado. Los puntos más afectados se localizaron principalmente en sectores del suburbio y en el barrio Urdesa, ubicado en el norte de la ciudad.

Esta situación ha encendido las alarmas entre los habitantes de las zonas ribereñas, quienes temen que el ingreso de agua en periodos de marea alta sea solo el preludio de un escenario más grave. La preocupación se intensifica ante la confirmación de la ocurrencia del fenómeno de El Niño por parte del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen). Ante esta realidad climática, el Gobierno nacional ha tomado medidas preventivas elevando a roja la alerta por este fenómeno a escala nacional.

Uno de los rostros de esta problemática es Elena Morla, residente del sector El Cisne, quien ha vivido en carne propia los efectos de las crecientes del estero. Morla relata que, durante la época invernal, el nivel del agua suele aumentar hasta ingresar en su vivienda. Para mitigar las pérdidas materiales, ella y su familia han implementado estrategias de adaptación rudimentarias pero necesarias, como elevar sus electrodomésticos.

En el caso de su refrigeradora, el aparato permanece apoyado sobre cuatro adoquines para evitar que el agua lo alcance. Asimismo, los cables eléctricos que anteriormente se encontraban en el piso, debajo del mueble del televisor, han sido reubicados a media altura de la pared. A pesar de estos esfuerzos, cuando el agua supera el límite de entrada de la casa, Morla y su esposo deben esperar a que la marea baje para retirar el líquido manualmente utilizando baldes, una tarea extenuante que se repite cada vez que el estero crece.

La llegada de un nuevo episodio de El Niño representa una amenaza particular para Morla, quien es madre de una niña de cuatro meses. La residente manifestó su temor ante la posibilidad de que las inundaciones sean más prolongadas. “Dicen que será fuerte. Si con el invierno nomás se mete el agua, nos preocupa que por la fuerza tengamos que estar con el agua varios días aquí. Con eso vienen enfermedades y, además, el olor del agua del estero es muy fuerte. Yo estoy preocupada por mi niña, porque al final uno como adulto ve cómo se las arregla”, expresó. Ante este panorama, la familia analiza construir un muro de cemento en el ingreso de la vivienda o instalar una plancha metálica en la puerta, siguiendo sugerencias de otros vecinos.

Por otro lado, Mario Espinoza, residente de la zona de la 23 y Maracaibo, enfrenta pérdidas económicas y emocionales. Espinoza mantiene un criadero de pollos y gallinas en su patio, el cual colinda con un ramal del estero Salado. Durante las crecidas, el agua invade el espacio, provocando la muerte de varios de sus animales. Aquellos que sobreviven buscan refugio sobre trozos de madera o cerca de la entrada a la casa. Espinoza menciona que debe ingresar a los animales mojados al hogar y colocarlos sobre cartones para que recuperen el calor corporal.

Además del problema del agua, Espinoza denunció la grave acumulación de desechos en las orillas del estero. Aunque señala que los botes de Urvaseo recogen la basura de lunes a viernes, existen personas que depositan fundas grandes de desperdicios en las márgenes. “Parece basurero. Y cuando crece el estero el agua no entra sola, entra con toda esa basura y eso apesta”, señaló. Debido a que la pared de su patio es de madera y resulta insuficiente para detener el agua, Espinoza planea elevar un muro de cemento para proteger sus animales.

Otros puntos críticos identificados fueron los alrededores del puente de la G, donde el agua cubrió las veredas en diversos tramos, y el puente Las Monjas al norte de la ciudad. En este último lugar, el agua del estero Salado —de color verdoso y olor fuerte— ingresa directamente a las viviendas situadas debajo de la estructura.

El contexto técnico de esta emergencia es complejo. El Erfen declaró el fenómeno de El Niño tras analizar las condiciones oceánicas y atmosféricas de agosto. Los indicadores muestran un calentamiento significativo del océano Pacífico: en la región Niño 3.4, la anomalía de temperatura es de aproximadamente 2,6 °C, mientras que en la región Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador y Perú, se acerca a los 4 °C. Asimismo, en Galápagos y la costa continental, las temperaturas marinas están entre 2 °C y 3 °C por encima de lo habitual.

Aunque la declaratoria no significa que las lluvias intensas hayan comenzado de forma generalizada en todo el país, se prevén precipitaciones esporádicas en el norte y el interior de la región Litoral. Los meses de octubre, noviembre y diciembre serán determinantes para observar la evolución del fenómeno, el cual podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027.

Cobertura en Video